Heeey... Layla!
Este Sábado teníamos el primer gran concierto del mes de Noviembre, los Oasis llegaban a Madrid a presentar su disco Don't Believe the Truth, a estas alturas uno sabía a lo que iba, pues uno va cogiendo cierto aire nostálgico ya, los de Manchester llevan unos añitos en esto, y uno muchos años "siguiéndoles" (aunque los últimos 4 años casi les había perdido el rastro de no ser por el Emule).
El caso es que su último album, si que me gusto de veras, y era obligatorio hacer parada el día 5 en el nuevo Palacio de los Deportes.
Empezaré con el recinto, me pareció impresionante, que pabellón más chulo, parece de esos que ves en la tele en los partidos de la NBA, si sr., con buena acústica, 4 pantallas (q no se encendieron, eso si), amplio, en todo el centro de Madrid... que más se puede pedir!!
Seguiré con la gente que acudía... al contrario de la gente que acudió a su anterior concierto en los madriles hace ya 8 añitos, donde era mayoritariamente joven, aquí había de todos los gustos. Con especial mención a la pareja que tenía a mi derecha, un señor de unas 45 castañas y su hija de no más de 8, yo en la previa, no me imaginaba a ninguno de los 2 bailando al ritmo de Live Forever, pero joder, que manera de moverse, estaban en trance los 2, la niña empezó desde el primer tema a saltar como una loca (que energía), y el padre, que se daba un aire al padre de la serie de dibujos "Family Guy", se movía con una danza que mezclaba lo mejor de Homer Simpson y Pedro Picapiedra... algún codazo nos pilló bien cerca, pero hubo suerte
Y lo Oasis? pues cumplieron su papel, tocaron casi todos los temas del último, de manera notable y sus clásicos, que es lo que la gente quiere, Live Forever, Masterplan, Rock'n'Roll Star, Wonderwall (que ya suena cansino), Don't look Back in Anger, Champagne Supernova, Acquiesce... vamos casi todos.
Liam ha perdido voz como era de preveer, Noel sigue tocando y cantando (mejor que su hermano) de una manera muy sobría.
Del resto del grupo destacar al hijo de Ringo en la batería, con un par de solos bastante curiosos, y también la existencia de gente al piano y a los teclados, que supuso que temas como Masterplan sonaran muy muy bien.
Como "peros", pues faltó Supersonic, algún tema del tercer disco "Be Here Now", y 15 minutillos más, 1h30 entra en los estandares, pero uno siempre quiero algo más... Ahhh y bochornoso la organización en la última canción, la versión de My generation que tan bien les sale, encendieron las luces del pabellón, perdiéndo el tema toda la magia.
En 2 semanas veremos a Chris Martin y sus chicos... y siendo sincero no las tengo todas conmigo, espero que me sorprendan.

